Fungi Natur: las gentes del bosque

¿Habéis probado alguna vez nuestras cucharitas mar y tierra con algas y shiitake? Hoy os contamos de dónde viene el shiitake. Y no es japón, no.

Siempre que visito el bosque de Fungi Natur, tengo la sensación de estar en un sitio un poco mágico. Esa entrada un poco escondida, esas cabañas de bambú que se ven pero no se ven, el sonido del agua del arroyo, la casa del árbol, el columpio de cuerda, los pequeños detalles, el bonsai, las casitas para pájaros… Sólo hay que poner un pie en este sito para darse cuenta de que para este proyecto de Cabranes (Asturias), que se dedica a la producción de la seta shiitake, la integración y el respeto al bosque son fundamentales. Esto es algo que a nosotrxs como catering nos enamora, por esto no dudamos en incluir propuestas con este shiitake en nuestros menús siempre que podemos.

catering ecológico

Cucharitas mar y tierra de algas y shiitake

Leandro Meléndez, alma mater de este proyecto, nació y pasó buena parte de su infancia en Alemania, estudió Biología en Madrid y acabó aterrizando en Asturias de dónde provenía su familia para trabajar en su tesis sobre aves alpinas. Con la crisis llegaron los recortes en investigación y decide iniciar poco a poco este proyecto de producción de shiitake siguiendo el método de cultivo tradicional japonés, sumamente respetuoso con los ritmos naturales, en Cabranes, donde se había instalado con su pareja e hijas. De esto hace ya 5 años.

fungi natur

Leandro Meléndez en el exterior de una cabaña de producción

Al poco de empezar se unió Harald Schertz, licenciado en Ciencias Políticas y artista multidisciplinar, y entre los dos echaron a andar el trabajo. Al principio en un pequeño espacio, muy abrupto, producían para mercados y algunas tiendas. Se cuenta que Harald tocaba el didgeridoo a los troncos para conectar con ellos energéticamente y estimular su crecimiento, jajaja. No sabemos si es por eso o no, el caso es que a día de hoy ya cuentan con un bosque propio y cuidan varios más a cambio de madera, están preparando una nueva finca para producir y este año van a inocular la friolera de 5000 troncos para abastecer a multitud de restaurantes y tiendas eco. Además se han sumado dos nuevos miembros para dar a basto con todo este trabajo.

Gerard Nierga es uno de ellos, lleva en Fungi Natur algo menos de un año. Gerard nació en Girona hace menos de 30 años y es licenciado en Educación Física, es pura energía y se nota. Después de trabajar en “lo suyo” durante un tiempo decidió que quería probar cosas nuevas y conocer mundo. Dos mochilas, una furgo y un voluntariado de wwoofer le trajeron a tierras astures. Tuvo la suerte de trabajar para/con Laura Ibarra una de las agriculturas ecológicas con más experiencia de Asturies. Y así fue aprendiendo del mundo rural en Pola de Lena. Un día en un mercado conoció a Leandro y ni corto ni perezoso, viendo que se acababa su plazo de voluntariado, le propuso trabajar con él en Fungi Natur.

El día que Leandro pidió ayuda para construir una cubierta de madera en el bosque a Macario Iglesias, o Maca, como lo le llamamos por aquí, dio además con el cuarto miembro de este proyecto. Este ovetense se licenció en Arquitectura en A Coruña, y es un experto en Bioconstrucción. Leandro y él se pusieron manos a la obra y empezaron a construir una cubierta recíproca, que tiene la peculiaridad de que cada tronco se apoya en el anterior formando una estructura circular que no precisa de apoyo externos. “Es una bonita metáfora de una forma de trabajar en la que cada elemento de un grupo apoya a otra y así se sostiene todo un proyecto”, me explica Maca. Y fue construyendo ese tejado que Maca se planteó unirse a Fungi Natur también hace algo menos de un año. Le pregunto a Maca si, siendo arquitecto no estaría mejor haciendo proyectos para licencias de obra. Después de todo a esta gente de Fungi Natur los veo yo pegándose madrugones día sí, día también, yendo al bosque a cargar troncos y haciendo todo tipo de trabajos físicos pisando mucho barro. La respuesta de Maca es clara “para mí el trabajo en el bosque está siendo increíble, es un término manido, pero yo lo encuentro terapéutico, trabajar con las manos y con materiales naturales como la madera es maravilloso y desde luego no lo cambiaría por un trabajo urbano o más intelectual”

foto equipo fungi natur

De izq a dcha: Maca, Nahuel (que está ayudando esta temporada), Gerard y Lean. En la zona de inoculación del bosque de Cabranes

producción shiitake

Maca y Gerard inoculando los troncos con micelio

¿Y cómo cultivan esta seta en Fungi Natur? Pues lo primero es que no se cultiva en realidad, lo que hacen es inocular un hongo, el micelio, en troncos de roble normalmente y taponarlo con cera de abeja.

bosque

Calentando la cera para taponar los agujeros inoculados

troncos para setas

Maca inoculando con una pistola nueva japonesa, en este caso no es necesaria la cera ¡están súper contentos con esta pistola!

producción natural

Gerard inoculando con la herramienta de bambú

El tronco se queda apilado en el bosque, así no hace falta reproducir artificialmente las condiciones de humedad y temperatura de éste y el gasto energético es cero. Simplemente vive allí durante ¡un año entero!, lo que sería su ciclo natural de desarrollo.

producción ecológica

Mi ayudante, Yago, pasando al lado de una pila de troncos inoculados

producción shiitake

Tronco inoculado

Transcurrido ese tiempo, son sumergidos en una pequeña piscina por unas horas para activarlos. Es entonces cuando se trasladan a las cabañas de producción para protegerlos de los ataques babosiles y otros bichos. Las cabañas tienen paredes de red muy fina que al ser porosas permiten que los troncos sigan en su ambiente.

shiitake producción

piscina para sumergir los troncos inoculados y activarlos

shiitake

Cabaña donde brotan las setas

bosque Cabranes

Shiitake creciendo dentro de la cabaña de producción

Un aspecto muy interesante de este proyecto es que Fungi Natur no compra los troncos a maderistas, lo que hacen es cuidar bosques de la zona a cambio de la madera que se limpia. Para lxs paisanxs de la zona es una ayuda grande, no tener que estar pendientes de “limpiar” el bosque y para Fungi Natur es una fuente de materia prima. “Conseguimos la madera gratis, a cambio, eso sí, de bastantes horas de trabajo, pero para nosotros es importante la forma en que se gestiona la producción de madera”, nos cuenta Leandro, “además tenemos proyectadas acciones de compensación ambiental interesantes como las cajas nido o el estanque para anfibios”.

Os recomendamos desde aquí seguir la pista a estos neopaisanos, vecinos cabraneses a través de su web , en tiendas eco, en mercados… Y por supuesto, si la queréis probar cocinada sólo tenéis que llamarnos!

Trébole de Agua, con los pies en la tierra

Gente, empezamos hoy a presentaros a lxs productorxs con los que trabajamos en el catering! Teníamos muchas ganas de hacer esto porque para nosotrxs la forma en la que se produce la materia prima es tan importante como la forma en la que la cocinamos.

Así que visitamos a nuestrxs amigxs de Trébole de Agua Producción Ecológica en Camoca, Villaviciosa; los pillamos plantando limoneros, y en ese rato, en el que se tarda en plantar dos limoneros charlamos con ellxs sobre su proyecto y la situación del campo asturiano.

trabajando el campo

Lu y Tilo preparando la poza para el limonero

Trébole son productores de verduras y frutas ecológicas desde hace 5 años, también hacen de distribuidora de otros productos ecológicos como cereales, legumbres, setas, pan, zumos… y ¡Asturcilla!

En este tiempo han ido cambiando de fincas y de componentes y prevén que se sumará más gente al proyecto pronto sobre todo para trabajar con frutales. A día de hoy Trébole está formado por Lu Fanjul y Tilo Martín y, por supuesto, Kron, y trabajan dos fincas, la de Camoca y otra en Pueyes, también en el concejo de Villaviciosa.

el perro de Trébole

El gran Kron

Lu, urbanita de Gijón de toda la vida, recuerda cómo cuando era pequeña y sus compañerxs de cole decían que el finde se iban al pueblo a ella le hubiera gustado “tener un pueblo”. Acabó en el mundo del periodismo pero algo no le cuadraba. Las prisas, el tener que tener que vivir en función de “la actualidad y de la agenda política e institucional”, el teléfono, la endogamia propia de la profesión… Aquello “no tenía nada que ver con la vida real de las personas”. Total que lo dejó y durante un tiempo se dedicó a otras cosas, entre ellas tener una hija y trabajar una huerta para casa.
Acabó trabajando en la Asociación El Terruño que comparte objetivos con Biltar, la Red de Semillas de Asturias, una apuesta por recuperar y conservar la diversidad de semillas autóctonas, contra las prácticas comerciales de homogeneización que acaba degradando las semillas. Y de ahí a Trébole de Agua, con los que ya colaboraba de vez en cuando, sólo había un paso.

planta de limonero

Tilo en cambio se crió en un pueblo, en Camoca de hecho donde su madre y su padre tienen un afamado taller de artesanía de cuero. De Camoca a Londres había algo más que un paso pero allá se fue Tilo a estudiar Cine y Fotografía. Fue en Londres donde empezó a acordarse del cielo limpio, de escuchar a la curuxa y de otros lujos de la vida rural. Y le apeteció volver. Aprendió a cultivar alimentos prácticamente de cero, abriendo una güerta con unos colegas, leyendo, preguntando y con la práctica y acabó queriendo vivir de ello, del campo, de la producción sostenible y al aire libre. Así que montó Trébole con otras tres personas que más adelante lo dejaron.

plantando limonero

limonero

limones

La idea en Trébole es hacer algo integral que vaya desde usar sus propias semillas, plantar sus propias plantas y cosechar su propia verdura y fruta. Además también se encargan directamente de la comercialización y distribución. Semanalmente reparten una media de 20 cestas en Asturias. Así, en ciudades como Oviedo y Gijón, la gente puede disfrutar de un producto ecológico y sumamente fresco (en Con-fusión Comidas damos fe) y haciendo realidad el cada vez más conocido lema de “de la huerta a la mesa”. Sin intermediarios, disfrutar de materia prima ecológica no es tan caro y se produce un enriquecimiento mutuo: urbanitas que se nutren con comida de verdad y “ruralitas” que pueden vivir en el campo de su propio trabajo contribuyendo a dar vida al medio rural asturiano.

La forma de trabajar de Trébole parte de una reunión semanal de planificación de cultivos. Para los cultivos elijen variedades locales que les permiten ser autosuficientes. Salvo un motocultor, apenas usan máquinas para la producción, dicen que no les compensaría entre pagar combustible, itvs, seguros, reparaciones y demás, al final son muchas horas trabajando sólo para pagar un medio de trabajo, no tiene mucho sentido. “Cuando tenemos que abrir un terreno grande llamamos un tractor y ya está”. Luego usan cucho de “Los Caserinos” una ganadería ecológica cercana, que también producen lácteos. Entre ellxs dos hacen todos los trabajos del proceso, desde la siembra, hasta la distribución, pasando por la contabilidad, la publicidad y el inmenso mundo de los papeleos agrarios…

agricultor ecológico

Tilo y Kron

En Trébole nos cuentan que las cosas para el campo no están fáciles, la administración no es precisamente de gran ayuda, en la Villa, por ejemplo “si quieres tener más de 4 gallinas tienes que pedir un permiso”. No es fácil gestionar todo esto además de llevar adelante toda la producción. Por otro lado sienten que es un trabajo poco valorado socialmente a pesar de que luego a “todo el mundo le gusta venir a los pueblos y ver qué guapo está todo, pero ese paisaje se mantiene gracias al trabajo de lxs campesinxs, no se hace solo”.

Al final del todo me estoy dando cuenta de que se me olvidó, olvido imperdonable, hacer una foto de los limoneros plantados. A cambio, sí me acordé de hacerles foto a estxs muchachotxs tan bien plantadxs. Lo sé, vaya chiste… En fin, un placer compartir este rato con Trébole y mayor placer cocinar y comermos las verduras de Camoca. Gracias, gracias, por alimentarnos.

Lu y Tilo que, claramente, están más cómodos con el palote que delante de una cámara jajaja

Packs de comida casera a domicilio

pack bebé

Vuelven los Confu-packs, paquetes de comida casera que te llevamos a casa para que atiborres tu nevera de opciones sanas y deliciosas.

También son un gran regalo, para parejas que acaban de tener un bebé por ejemplo, para que no se tengan que preocupar por nada los primeros días o para cualquiera que no tenga tiempo de cocinar pero quiera comer bien.

Usamos ingredientes ecológicos, de temporada y, en la medida de lo posible locales. Y todo lo elaboramos nosotrxs en nuestra cocina de Cabranes, oyendo el trino de los pájaros… o bueno, quizás, la campana extractora jajaja.

Los packs hay que encargarlos con 14 días de antelación, al menos.

Ustedes lo disfruten!

Menú (ovo-lácteo) vegetariano para estas fiestas

meú navidad vegetariano

Estas fiestas no hace falta que te vuelvas locx haciendo compras y cocinando. Te presentamos un menú diferente y delicioso y te lo llevamos a casa! Tú sólo tienes que calentar y saborear…

Por 28€/persona. Pedidos a partir de 4 personas hasta el día 20. Repartimos los días 23 y 30. Consulános en info@confusioncomidas.tecomweb.com o en 647 160 350 (en horario laboral)

“Nuestra” sidra

sidra el nocéu

Foto: Arcu la Vieya

 

En Con-fusión Comidas tenemos una carta de bebidas seleccionadas y ecológicas. En un catering afincado en plena Comarca de la Sidra, no podía faltar nuestra bebida estrella. Estamos en plena temporada de recogida de manzana, hace un par de semanas veíamos los árboles cargados de manzana y ahora vemos montañas de sacos apilados en las cunetas a la espera de los camiones que los llevarán al llagar…

La sidra por la que apostamos en Confu es la elaborada por El Nocéu en Sariego. El Nocéu es, como nosotrxs, una cooperativa joven, de gente que apuesta por la producción en ecológico, a pequeña escala y respetando los ritmos naturales.

La sidra El Nocéu presenta aromas frescos y cítricos, de color amarillo pajizo y está elaborada con variadedades con Denominación de Origen, raxao, panquerina, xuanina, ernestina, solarina, durona de Tresali (casualmente escribo esto desde Tresali!) y blanquina. No sufre estabilización artificial de ninguna clase y, por supuesto, es ecológica.

¿Por qué no actualizamos más el blog?

servilletas

Os lo podéis imaginar. No damos más señales de vida porque no paramos. El otoño también es una época de inicio, de alguna manera con el empezar del curso se empiezan muchos proyectos, se retoman otros que estaban aparcados durante el verano y… ¡hay muchos eventos! Así que estamos en la cocina, estamos en la calle, estamos donde nos piden… Y aunque nos gustaría contaros más cositas por aquí, compartir recetas, contaros nuestra vida… de momento habrá que esperar!

Pero ya sabéis… seguimos adelanteeee!!!

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Al hacer clic en el botón Aceptar, aceptas el uso de estas tecnologías y el procesamiento de sus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad