Coliflower power

Coliflower power


Autor: Liniers

Sin lugar a dudas la coliflor es otra “verdura difícil”. Si tú eres un poco como el tipo de arriba (que conste que yo también lo era), estas ideas para cocinarla harán que cambies tu relación con la coliflor para siempre. Seguimos con nuestro empeño en aprovechar las verduras de temporada y en invierno la coliflor es una reina de la huerta. Rica en fibra, vitamina C (si no nos excedemos en la cocción), ácido fólico, hierro y azufre. También es una de las mejores fuentes de calcio vegetales.

Coliflor con salsa thaini

Separar la coliflor en flores pequeñas, echarle sal y aceite y meter al horno a 180º C. Cuando esté hecha (se dora un poco) la sacas y reservas.

Hacemos la salsa con thaini (pasta de sésamo), zumo de limón, ajo y sal. Aplastamos el diente de ajo con un tenedor hasta hacerlo puré. Lo mezclamos con una cucharada de thaini, el zumo de medio limón y agua hasta conseguir una salsa cremosa. Corregir de sal.

Luego puedes servir la coliflor en una bandeja y poner al lado un bol pequeño con la salsa para ir mojando o servirla directamente con la salsa por encima. Es un entrante espectacular. Aquí en el catering cuando tenemos coliflor lo ofrecemos siempre en los pincheos, no mucha gente se atreve a pedirla pero cuando lo hacen se sorprenden un montón y ¡triunfa!

Quiche de coliflor con queso azul

mini quiche confusión comidas

Os contamos únicamente cómo hacer el relleno (el molde se hace como cualquier otra quiche)
Se asa media coliflor en flores pequeñitas en el horno a 180º C (queda más sabrosa que cocida).
Mezclamos 250 ml de nata con 3 huevos, 2/3 de la coliflor y batimos.

Sobre la masa previamente extendida en un molde colocamos el otro tercio de la coliflor, distribuyendo las flores. Vertimos la mezcla anterior y echamos el queso azul en miguitas por encima (la cantidad según tu gusto). Luego al horno a 180 º C hasta que esté cocida.

Puré de coliflor

Muy fácil. Echamos coliflor al agua hirviendo con sal. Hervimos 10-12 minutos y escurrimos guardando un poco del líquido sobrante aparte por el puré queda demasiado espeso y si necesitamos añadirlo más tarde. Añadimos 3 dados de mantequilla y pasamos por la batidora y luego por el chino para que quede fino fino.

Lo puedes usar para acompañar otros platos como hicimos nosotros con el Salmón Marinado o con setas queda muy bien, o solo.

Esperamos que os gusten la recetas, ya nos contaréis!

Repollo repolludo ¿qué hago contigo?

Repollo repolludo ¿qué hago contigo?

Siempre estamos diciendo que hay que consumir alimentos de temporada, es mejor para la salud y es necesario para una producción de alimentos sostenible en el tiempo. Se acabó el tomate, ya no es fácil conseguir lechugas, y ahora… llega el tiempo del repollo, entre otras verduras que, por su sabor y olor fuerte, no siempre son fáciles de comer…

Lo cierto es que el repollo, sobre todo crudo, tiene infinidad de propiedades, hasta el punto que siempre se le incluye en las listas de “superalimentos” tan de moda. Lo cierto es que si lo consumimos habitualmente vamos a tener las defensas a tope para afrontar el invierno que se avecina. Vitamina A, esencial para la vista, la antioxidante vitamina C, potasio para la actividad muscular y nerviosa, magnesio que mejora la inmunidad… y nada de grasa.

Mi abuela hace el repollo salteado con ajo y pimentón, un clásico y está buenísimo. Y hubo un tiempo en el que siempre lo cocinaba (yo) de esta manera. Pero todo cansa y para dar salida a tanto repollo me puse a investigar recetas interesante y descubrí el vasto mundo de la col. Esto da para varias entradas pero vamos a empezar por algunas de mis favoritas: el trinxat, el coleslaw y el chucrut… Imposible decir rápido trinxat-coleslaw-chucrut jajaja. Recetas del mundo, gente.

Trinxat

Es un plato destacado de la cocina catalana… Es una forma muy buena de presentar repollo a los peques de la casa por ejemplo porque lo puedes hacer con forma de tortilla de patata. Además es muy fácil y muy rápido de hacer, muy resultón y está muy rico. Todo ventajas.

1 repollo
250 gr de patatas
5 dientes de ajo
100 gr de panceta
aceite
sal
pimienta negra

Cortar el repollo en tiras finas y las patatas tipo panadera.

Cocer todo con un poco de sal y el agua justa una media hora.

Mientras sofríe los ajos cortados grueso con mucho aceite despacio para que queden como confitados, no churrusques. Luego añade la panceta en tiras o picadito, según te guste.

Escurre bien el repollo y la patata y aplástalos con un tenedor (de ahí lo de “trinxat”). Añade la mezcla a la sartén.

Cocina como si fuera una tortilla, cuando esté dorado por debajo das la vuelta.

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Este trinxat lo presentamos ya cortado para un evento en un cole y podemos decir que triunfó tanto como hubiera triunfado una tortilla de patatas

Coleslaw

El coleslaw es una ensalda de col muy típica del mundo anglosajón. Tiene la ventaja de que es una forma deliciosa de comer repollo crudo de forma que los nutrientes están intactos. Hay muchas recetas, con o más o menos ingredientes, os vamos a contar nuestra favorita:

1 repollo rizado o picudo que son más tiernos (vale también lombarda, o mezcla)
1 manzana
1 zanahoria
1 buen puñado de uvas pasas
mayonesa o veganesa (mejor caseras, claro)

Corta el repollo muy fino quitando las nervaduras. Se puede dejar macerar en vinagre una noche pero si el repollo es tiernecito podéis saltaros este paso.

Ralla la zanahoria y la manzana y mezclálas con el repollo y las pasas en un bol grande o ensaladera.

Añade la mayonesa, mucho mejor casera. Nosotros la hacemos muy fuerte de vinagre para este plato.

Mezcla todo bien y mete en la nevera durante un mínimo de una hora y lista para servir.

coleslaw_confusioncomidas

Nos lo llevamos hasta de picnic. Hay vida más allá de la ensaladilla!

Chucrut

Proviene de Europa central y es una col fermentada en salmuera (agua con sal). Vale, no suena apetitoso pero dadle la oportunidad. Además de la vitamina C el chucrut es un probiótico natural que equilibra la flora intestinal. Esta especialidad alemana la puedes hacer fácilmente en casa y usarlo de guarnición con casi todo.

1 repollo
1 cucharada de sal fina por cada kilo de repollo

Al igual que para hacer el trinxat o el coleslaw cortamos el repollo en tiras lo más finas posible. Luego las mezclas con sal en un bol y las dejas reposar un ratito para que suelte agua.

Aprietas ahora las tiras con las manos para que vaya soltando más agua y sigues hasta que el volumen se haya reducido a la mitad.

Introduce el repollo en un tarro bien apretadito y rellena con salmuera (1,5 cucharadita de sal por cada 250 ml de agua).

Cierra el tarro y déjalo en un lugar fresco y oscuro durante 4 semanas. A partir de ese momento estará listo para consumir.

Esperamos que os guste alguna de las recetas y os animamos siempre a consumir verduras de temporada ecológicas, frescas y de proximidad habitualmente porque esto además de saludable es un acto que contribuye a cambiar el mundo! (a mejor, se entiende)

A por ese inviernoooo!!!

La magia de cocinar con peques

Hay pocas cosas que disfruten más los peques que cocinar y hay pocas cosas con las que aprendan más. Cocinando desarrollan la motricidad fina, aprenden matemáticas, trabajan en equipo, ganan autoestima y se divierten. Luego además, les encantar comer el resultado de sus esfuerzos. Es una manera muy buena para que se animen a probar verduras o cualquier cosa que normalmente les cueste.

Hace poco estuvimos buscando un buen libro de cocina para regalar a nuestros peques, porque están muy motivados con la cocina. Buscábamos un libro que no tuviera recetas tontas, en plan “pones unos lacasitos encima de una tortita y ya has cocinado”. Lxs peques son capaces de hacer muchas cosas, ¡no los subestimemos! Vale, habrá que tener cuidado con fuego, horno y cuchillos muy afilados pero seguro que desde bien peques pueden revolver, mezclar, amasar, cascar huevos, partir frutas con cuchillos poco afilados, pelar, desmenuzar, tamizar, batir, lavar verduras, pesar, medir, decorar, lavar cacharros… Y un sinfin de cosas más. Quizá salpiquen o guarreen la cocina más de lo que nos gustaría pero es importante que puedan practicar todo esto y enseguida ¡serán muy autónomxs!

Bien pues nos recomendaron El Recetario Mágico de Desirée Arancibia y tenemos que decir que no nos puede gustar más. Tanto el diseño, como el enfoque, como las recetas.

libro recetas

Nos gustan los libros cuidados y este es uno de ellos, muy gustoso de ver, con mucha información pero sin agobiar. Y recetas de comida de verdad, sana y con presentaciones muy ocurrentes y divertidas.

libro de cocina

El enfoque que hace a nivel nutricional es muy bueno, con una apuesta por lo ecológico y por la reducción de la ingesta de azúcar en la infancia. La sobredosis de azúcar que toman lxs niñxs hoy en día se ha convertido en un problemón en lo referente a la salud. Es muy importante ir modificando estas pautas de alimentación que tenemos y cuanto antes mejor que ya sabemos lo difícil que es cambiar hábitos de alimentación cuando somos adultes.

El libro también incluye personajes de cuento, brujas, hechiceros… que elaboran pócimas y que cuentas historias interesantes.

Nos parece que es un libro muy redondo, con mucho jugo y mucho juego jejeje, ideal para disfrutar en familia y con recorrido para mucho tiempo. Vamos, que ¡acierto total!

Además, tenemos que agradecer a la autora su cercanía y que nos dedicó el libro, ¡qué lujo!

Y para rematar nos encontramos con que en la bibliografía recomiendan el libro del que somos co-autores Ecología sobre la mesa, ¡ha sido una agradable sorpresa!

Nosotrxs lo hemos comprado en Cambalache en Oviedo pero también se puede encargar directamente a la autora: hola@desideratailustrata.com

¿Nos recomendáis más libros de cocina para peques?
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Lo que más triunfa en nuestro catering: Pudin de Asturcilla

Por aclamación popular vamos a dar hoy la receta del pudin de Asturcilla, que está triunfando tanto en eventos a los que llevamos el catering en Asturias como en redes sociales around the world.

Ya conoceréis la Asturcilla, esa crema de avellanas y cacao elaborada artesanalmente en Cabranes, Asturias, sin aceite de palma y con ingredientes naturales y ecológicos, delicia neopaisana la llamamos. Pues bien, además de poder untarla en pan y galletas son multitud los postres que podemos hacer con Asturcilla. Últimamente hemos visto la Heladería Islandia en Gijón que se ha lanzando a hacer el helado de Asturcilla, en navidades también hemos podido catar el turrón de Asturcilla elaborado por la confitería Xocolat de Lugones y ya son unos cuantos los restaurantes que elaboran algún postre con esta crema, como el Milhojas de Requesón y Asturcilla de el Restaurante El Padrino de Gijón.

crema de avellanas y cacao

Los únicos 5 ingredientes de Asturcilla

Pues aquí va (como siempre, las cantidades van un poco a ojo porque los cocineros lo hacen todo a ojo):

Usamos restos de pan duro, en nuestro caso usamos recortes de bizcocho que usamos para las Pausas Café, la parte de los bordes que la quitamos… Pero también vale pan simplemente. Lo que cabe en una taza de desayuno partido en trocitos. La verdad que nos encantan los platos que aprovechan sobras.

Una taza de leche
Una taza de nata
3 huevos
Azúcar panela (este azúcar no refinado además de ser más sano le da un dulzor característico que no se consigue con el azúcar blanco)
Asturcilla
Caramelo

Hacemos el caramelo y lo extendemos por el molde.

Trituramos los demás ingredientes juntos. Acordaros que Asturcilla ya lleva panela así que sed cautos a la hora de echar más.

Luego se vierte en el molde que hemos elegido y se cuece en el horno al baño María. A los 45 minutos aproximadamente podéis comprobar si ya está hecho con el típico truco de pinchar y ver si sale limpio.

Cuando esté cocido se deja enfriar y se desmolda.

Nosotrxs lo hemos acompañado de frutos rojos y decorado con unas hojitas de menta de nuestro huerto de aromáticas.

Esperamos que os guste, ya nos contaréis qué tal!

Vamos a hablar de nuestro libro

Pues sí, aquí dos de las personas que formamos el equipo de Con-fusión Comidas, Iñigo González y María Arce, somos co- autoras de un libro súper famosísimo de recetas que lo está petando jejeje. Bueno, quizá no esté al nivel de ventas de los de Jamie Oliver pero dentro de lo que es un libro de temática agroecológica ya es un pequeño boom y va por la tercera edición, a pesar de que se puede descargar íntegro de forma gratuita aquí, en la web de la editorial.

“Ecología sobre la mesa. Recetas para las cuatro estaciones” surge de un problemilla cotidiano que teníamos en el momento de escribirlo. Por aquel entonces vivíamos en la ciudad y formábamos parte del Grupo de Consumo de Cambalache, era nuestra forma de acceder a alimentos sanos, de temporada y de cercanía, lo que venimos llamando alimentos ecológicos, a un precio razonable y con contacto e información directa de lxs productorxs.

¿Cuál era el problema entonces? Pues que teníamos que “enfrentarnos” a las verduras, a las terribles verduras y además de forma reiterada. Meses comprando cada semana coles de Bruselas acaban con la imaginación del más pintado a la hora de cocinarlas. Lo mismo podía valer para repollos, fabes de mayo y otros productos de la huerta, que aunque deliciosos, la mayoría de la gente tenía pocos recursos para cocinarlos de forma variada. Y de ahí surgió la idea del libro de recetas. Como una ayudita inspiradora para las familias integrantes del Grupo de Consumo y de otros Grupos de Consumo Autogestionados de la península y de otras gentes que también querían comer más verduras de forma más variada.

libro recetas

El libro se organiza por estaciones

Así que junto con Eva Martínez, promotora de la idea y Marina Tarancón, nos pusimos manos a la obra, haciendo cenitas y catando ideas. Hay que decir que también llegado el plazo final de entrega ya no hacíamos tanta cata e incluso llegamos a agobiarnos de lo lindo porque simultaneábamos la elaboración del libro con otros trabajos y acabamos un poco locxs en el proceso. Pero llegó el día del parto y ¡era precioso! Un gran trabajo de maquetación por parte de Amelia Celaya fue el acierto final de este trabajo colectivo (como siempre los trabajos colectivos son más costosos pero también más ricos).

El libro ya se editó a finales de 2011 y han sido unos años de mucho movimiento por aquí, muchos cambios. Nos hemos mudado al campo, hemos parido otros proyectos, dos niños y ahora, con otro equipo, una cooperativa de transformación alimentaria de la que forma parte este catering Con-fusión Comidas. Hemos aprendido mucho por el camino, de cocina, de fotografía, de trabajar en equipo, de autogestión… Y seguimos recibiendo críticas (casi siempre positivas je je) de este proyecto que con tanto cariño y esfuerzo logramos cerrar aquel ya lejano otoño.

Si aún no lo conociáis, no dudéis en descargarlo o comprarlo (que las editoriales alternativas no viven del aire), y disfrutarlo. Eso esperamos al menos.

Paté de calabaza y avellanas

Teníamos pendiente empezar a dar más recetas* de las que usamos en el catering para los eventos, cuando el otro día una señora en un pincheo vino y nos dijo que hacía mucho que no probaba un sabor nuevo que le gustara tanto refiriéndose al paté vegetal de calabaza y avellanas. Así que nos vinimos arriba y por eso empezamos por esta receta. Ye fácil y ya veis que triunfa 😉

Sofreímos cebolla, después añadimos calabaza cortada la sofreímos también y por último echamos un buen chorro de vino blanco. Tapamos y dejamos a fuego medio hasta que la calabaza esté blanda. Añadimos entonces una cucharada de mostaza y avellana triturada a ojo** Pasamos por la batidora. Y listo, Calisto.

Para triturar la avellana usad robot de cocina o algo potente, no vayáis a quemar la batidora (!)

Nosotros hemos usado la avellana triturada que también usamos para hacer la Asturcilla y calabaza eco que teníamos congelada de la época de súper producción. Pero si no tenéis podéis esperar al otoño que este es un paté tope otoñal.

La calabaza es una de las hortalizas más bajas en calorías, en cambio, es rica en fibra, vitaminas como la A, la C, la E y las del grupo B (entre ellas el ácido fólico). También es rica en minerales como potasio, calcio, magnesio, hierro y zinc. Añadanse las propiedades de la avellana (de la avellana hablaremos otro día) y el resultado es un paté impresionantemente nutritivo.

Aquí, en Con-fusión Comidas catering, ya sabéis que somos muy fans de los patés vegetales. Siempre nos mola poner una selección que cambia según la estación: guacamole, babaganush, hummus, muhammara, olivada… ¿Cuál es vuestro favorito?

(*) Algunas recetas sí que vamos dando, eh! Podéis pinchar en la categoría “Recetas” en el lateral derecho del blog y ahí vamos desvelando nuestros “secretos”

(**) Los cocineros, que no me dan cantidades, gente, tenéis que arriesgar -recordad que la avellana tiene un sabor intenso-. De todas maneras, si os surge cualquier duda podéis preguntar en comentarios y yo les aprieto las tuercas

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